sábado, julio 09, 2005

Precioso día. Bonito este lugar. Bonitos día y lugar para morir.

¿Qué es mejor? ¿un suicidio rápido? ¿una muerte dulce? ¿no enterarse de nada? ¿un tránsito sutil y liviano? , ¿o un suicidio lento y doloroso, para ser consciente de la propia muerte, para que sea tan insoportable como el nacimiento o como la vida, para disfrutar del dolor de estar vivo hasta el último segundo?

martes, mayo 03, 2005

Un epicureista soñador
que no se encuentra en casa.
Un malsano hedonista filantrópico.
Un neoplatónico de andar por casa.
Un nieto de Zenón descarriado.
La llama boba de los prerafaelistas.
Amigo de Cocteau y André Guide.
Un preciosista en paro,
Un catafalco andante,
un poeta sin lápiz ni papel
Su polla era lo único
que jamás le daría por el culo.
El resto ya hacía tiempo
que le había violado;
Por mucha poesía rastrera que leyera,
Por tantos filósofos alemanes
como podían metérsele en la cabeza.
Por su inquietante afición a las artes...
Después de tantas musas
Solo le daba seguridad su orgullo badajo.
Sí.
Yo lo vi muy de cerca.

sábado, abril 30, 2005

los elegidos

Eligen días impares
horas funestas
palabras ingratas
y gritan
gritan...

No reparan en nada
más que en ellos.

viernes, abril 29, 2005

Teorema in-verso III

Tac tac tac se golpeó tres veces.
No recordaba que el aire se volvía cristal en esa latitud.
Al otro lado, el perro delicioso entraba en la habitación seguido por sus dueños.
Tanto que hacer y se hacía de noche y no habría luz y las casas nuevas hablan de sexo y nunca lograban resistirse a la llamada.
- Bien.
- Bien-. Se dijeron con prisas.
Uno al norte y otro al sur volvieron al trabajo de desempaquetar recuerdos y regalos malos y mal envueltos.
La otra ventana no dejaba mejor vista. La cocina estaba llena de papeles arrugados y la cafetera se volvía loca de calor.
Un movimiento involuntario, la persiana; el viento arrecia y no queda más remedio que volver.
En el hueco de la escalera se cruza con una cara conocida.
- Los nuevos vecinos- dice la mujer, y sale a la calle.

viernes, abril 22, 2005

Teorema in-verso II

Los nuevos vecinos se empeñaban en ser tres.
Dos se amaban y el tercero era correspondido.
No lo trataban como a un perro, aunque la voz de locomotora, las patas de bailarín enclenque y las orejas peludas así lo indicaran.
Los había oído recitarle poemas cada mañana para que dejara de ladrar.

Pequeño Iggy Pop
dame tu corazón...

Y se callaba, atendía y degustaba los versos. Juntaba las patas con la cabeza, cerraba los ojos perrunos y ya no había perro en la casa.

Pequeño Bruce Springsteen
dame también tus bíceps...

Cuando podía y el viento era un sopor, bajaba tras los cristales y tac, tac, tac, allí estaban, sentados en el suelo, una mano sobre un hombro conocido por costumbre y la otra sobre la pierna muy cerca de lo que le gustaba.

Brett Anderson pequeño
dame todos tus besos...

Terminaban siempre igual. El poemario entre los cojines del sofá, junto a la ropa, y si no fuera porque nunca olvidaban correr las cortinas...

Oh pequeño Bob Dylan
dame toda tu vida.

lunes, abril 18, 2005

Teorema in-verso I

Hervé Guibert no merecía morir, como casi nadie.
Mas si no fuera por esa pequeña anécdota, que tanto le desagradó, esta historia nunca podría haber sido.
De la forma menos poética posible, como un logaritmo lógico, el ser surgió de una pompa fétida, se hizo carne con su carne y, en un descuido, pudo escapar y arrastrarse tras una ráfaga de viento oliendo a formol y Paul Gaultier hasta el número 16 de la calle Turenne.
No fue ni bien ni mal recibido. Se acomodó sin equipaje y supo alimentarse de los desechos que aparecían mágicamente sobre la alfombra.
Samuel Delany le quitó el aburrimiento y Peter Tatchell avivó su conciencia. Entonces la vida fuera de la casa comenzó a ser algo interesante con la llegada de los nuevos vecinos.

lunes, abril 04, 2005

muy frágil

Vivo una espera que me desgarra por dentro, y no puedo contarla a nadie.
Espero un gesto, lo he esperado siempre.
La confirmación de mis propios pensamientos.
Busco fuera, a pesar de todo, sigo buscando fuera.

sábado, marzo 19, 2005

amargos sueños

Cuando despertó sabía que aquella noche había soñado con ella dos veces seguidas y que ambos sueños (claramente distintos) fueron desagradables. En el primero dominaba la angustia, ella lo observaba y lo vigilaba. No recordaba nada del segundo, sólo que ella volvía a estar allí y que no era bueno.

martes, marzo 08, 2005

diálogo

-¿A ti no te pesan las alas?
-A veces parece que tengo cientos de años.
-Como pesos muertos, como si estuvieran a punto de caerse.
-De repente.
-No quiero separarme de ti.
-Yo también te amo.
-Quiero descansar en tus ojos. Quiero dormir.
-Quiero que duermas.
-Ángel mío ¿me amas?
-Duerme.
-¿A ti no te pesan las alas?

jueves, marzo 03, 2005

miedo

Hay cosas, perversiones, que ni siquiera siendo anónimo pueden contarse.
Mientras mi cuerpo tiembla con solo leer tu nombre.

lunes, febrero 28, 2005

Lobotomía

Podía decirse que estábamos encadenados a nuestros recuerdos. El anclaje al pasado nos impedía avanzar y los grilletes se reforzaban cada día que pasábamos juntos. Cada día acumulábamos un recuerdo nuevo, añadíamos eslabones a la cadena, porque, en el fondo, los dos (sobre todo tú) queríamos seguir encadenados, continuar viviendo en el pretérito perpetuo, aunque los hierros nos laceraran la piel del alma, eso no nos importaba, al contrario, nos gustaba lamernos las heridas, como perros, el uno al otro, no por amor, sino por gusto. Tienes que entenderme. Mi única oportunidad era deshacerme de nuestra historia, aunque fuera lobotomizándome a mordiscos. Y al fin lo conseguí. Desterré la memoria, pero tú no, tú sigues en el mismo punto, completamente inmóvil. A veces vengo a visitarte desde mi presente continuo y te lamo las llagas, no por amor, sino por costumbre.

viernes, febrero 25, 2005

Mírala bien

Café, regaliz y cerveza, en pretérito por ese orden, la boca juega a gruta submarina y se ablanda humedamente, se dilata y late (es primavera, sí).
Una especie de niebla tibia se ha instalado en su frente y en los pliegues de su cuerpo. Siente que huele dulce, almizcle y aceitunas machacadas, a ratos también ácido, pero nadie se percata, nadie lo nota.
"49 días es poco", piensa, pero le sigue latiendo la insistente polilla bajo el sujetador, irónicamente estampado con esquimales, se derrite poco a poco y gotea por la espalda, pero nadie lo nota...