viernes, abril 29, 2005

Teorema in-verso III

Tac tac tac se golpeó tres veces.
No recordaba que el aire se volvía cristal en esa latitud.
Al otro lado, el perro delicioso entraba en la habitación seguido por sus dueños.
Tanto que hacer y se hacía de noche y no habría luz y las casas nuevas hablan de sexo y nunca lograban resistirse a la llamada.
- Bien.
- Bien-. Se dijeron con prisas.
Uno al norte y otro al sur volvieron al trabajo de desempaquetar recuerdos y regalos malos y mal envueltos.
La otra ventana no dejaba mejor vista. La cocina estaba llena de papeles arrugados y la cafetera se volvía loca de calor.
Un movimiento involuntario, la persiana; el viento arrecia y no queda más remedio que volver.
En el hueco de la escalera se cruza con una cara conocida.
- Los nuevos vecinos- dice la mujer, y sale a la calle.